Actividades en el Moncayo

Pregunta en recepción: te informaremos personalmente de todas las actividades de temporada en el Moncayo a las que te puedes apuntar:

 

- Recogida de setas, de castañas 
- Cursos de botánica.
- Paseos a caballo
- Segway
- Alquiler de bicicletas en nuestras instalaciones (sujeto a disponibilidad, pregunta en recepción).

 

Centro micológico Moncayo
Centro de Interpretación de Agramonte
Senderismo con / sin guía

 

Más actividades:
http://www.nataven.es/parque-natural-moncayo.php
http://www.moncayoaventura.es/paquete.php
http://www.tarazonayelmoncayo.es/empresas.asp?id=22

Senderismo en el Moncayo

A 1 km de Vera de Moncayo, el legendario monasterio cisterciense de Veruela -con sobresaliente puerta, muralla y claustro medieval- puede ser un punto idóneo para iniciar un recorrido en el que descubrir la naturaleza y los pueblos de la sierra del Moncayo.

 

Se deja a la izquierda el desvío a Alcalá y Añón, y tras rebasar el magnífico encinar de Maderuela se discurre por los extensos y tupidos robledales del monte de la Mata. Entre esbeltos ejemplares de pino silvestre dispuestos a modo de altivas columnas, como si de un palacio forestal se tratara, se llega a Agramonte.

 

El melojo, mezclado con otras muchas especies vegetales, abunda en este lugar donde hay ubicado un bar-restaurante y el Centro de Interpretación del Parque, que es digno de una visita. Desde aquí merece la pena ascender hacia el santuario de la Virgen del Moncayo, base para la ascensión a la cima por el circo o pozo de San Miguel, de evidente origen glaciar. Una inolvidable senda, a través de los bosques, lleva al santuario, emplazado a unos 1.600 m de altitud.

 

Para los pocos andarines, otra opción menos aconsejable, pero no por ello carente de atractivo, puede ser la de tomar la pista asfaltada con principio y final idéntico que recorre las fuentes y áreas recreativas de La Teja -inmersa en la oscuridad del hayedo-, los Tres Caños, Sacristán y de los Frailes. En una de las curvas se halla el corto paseo que se asoma en Peña Nariz al paisaje y la alfombra vegetal que queda a los pies. En el abrigo del pinar o bajo los abedules aparece una preciosa seta tóxica, denominada falsa oronja, que con su sombrero rojizo salpicado de manchitas blancas -forma parte de los cuentos de gnomos y enanitos. Bécquer en sus leyendas aseguraba la presencia de estos misteriosos y míticos de los bosques del Moncayo, donde raptaban a las muchachas jóvenes que acudían con sus cántaros a las fuentes para recoger agua.

 

La ruta prosigue acompañada de robles melojos hasta Vozmediano. A los pies del castillo (s.XIII) nace el Queiles, en una espectacular turgencia cárstica de donde manan 1.500l. de agua por segundo. Más allá se puede disfrutar, en Ágreda, del Ayuntamiento renacentista, iglesias, conventos, murallas abiertas en puertas con forma de arco, torres, palacios, el barrio moro y diversas casas señoriales.

 

En Ólvega, el itinerario asciende por cueva de Ágreda con una excelente dehesa de robles melojos centenarios y finaliza en el puerto, y a su vez localidad suriana, de Beratón, a 1.395 m. con una amplia panorámica de las moles calizas. Robles, erizones y encinas o carrascas comparten el espacio.

 

Información práctica:

Aunque en el interior del Parque las fuentes son ricas y abundantes, para el resto de la montaña conviene ir previsto de una cantimplora, chubasquero y botas altas para la protección de los tobillos.

 

Conviene seguir las recomendaciones dictadas por el Plan Rector de Uso y Gestión, especialmente en lo referente a la prohibición de arrojar basuras, acampada, molestias a la fauna y flora, circular fuera de zonas permitidas para el tráfico rodado o realizar fuego.

senderismo moncayo

Comer en el Moncayo

Nada mejor para el viajero andante, o no, unas buenas viandas para coger fuerzas y para disfrutar con nuestro paladar.

Carnes a la brasa, codornices, perdices, conejo de monte, costillas de cordero aragonés, bacalao de mil formas cocinado o una dorada recién sacada del horno.

Tintos de Borja para las carnes, rosado fresco navarro o un blanco de aguja acompañando los pescados, tu decides.

Y de postre una cuajada casera o ruso de arándanos.

Siesta

Y si una buena comida es importante, echarse una siesta debajo de una pino es un placer y un complemento a veces inevitable. En verano directamente sobre la tierra fresca y si es invierno con precaución.

siesta en el moncayo

Recogida de setas en el Moncayo

El placer de coger setas va más allá de la cantidad o calidad de la cosecha. Es un momento de contacto con la naturaleza que bien aprovechado ennoblece el espíritu.

Son muchos los aficionados experimentados que tienen al Moncayo como uno de sus sitios predilectos para la recolección de las variedades más raras de setas, y sus visitas no se reducen al otoño, sino que su conocimiento les permite encontrar valiosos ejemplares durante todo el año.

Las únicas herramientas imprescindibles son una cesta y una navaja; la cesta no solo ayuda a conservar adecuadamente nuestra cosecha, sino que permite la expansión de las esporas. La navaja sirve para cortar las setas en el tallo, evitando asi arrancarlas y en consecuencia el daño sobre el micelio. Es importante transportar la seta sin tierra, yerbajos o bichos, principales enemigos de la buena conservación, pero también tenemos que evitar el agua para limpiarlas. Por ello no está de más llevarnos un pequeño pano o un cepillo de dientes para realizar la limpieza inmediata después de recoger las seta.

Paseos a caballo y bicicletas

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